Empresa de telecomunicaciones que está experimentando un crecimiento muy alto en su base de clientes. Un ejemplo de ello es que en el último trimestre se han añadido 65.315, situándose la base de clientes contratados en 931.060.
La empresa lleva años haciendo un gran esfuerzo ampliando su red, añadiendo nuevas centrales a consecuencia del aumento de clientes, en definitiva, intentando ser una empresa puntera en el mercado español. Para realizar todo esto, durante años la empresa ha estado centrada en adecuar su estructura financiera creando bonos convertibles, warrants, opciones sobre acciones y ampliaciones de capital con el fin de obtener fondos para financiar sus actividades. El resultado ha sido que ha cerrado 2010 estando en un punto de equilibrio. El lanzamiento de un servicio de telecomunicaciones implica habitualmente, como consecuencia el elevado esfuerzo inversor necesario, la generación de pérdidas durante los primeros años de funcionamiento hasta que se alcanza un número suficiente de clientes. Una vez un número mínimo de cliente fue alcanzado en 2010, la compañía ha entrado en beneficios.
Los próximos retos de Jazztel es mejorar su rentabilidad y aumentar su generación de caja. (Ver el apartado de Datos Fundamentales). Para que esto se lleve a cabo debe aumentar la base de clientes y llevarse una contención del gasto. Está realizando grandes promociones a sus clientes y su publicidad está siendo muy agresiva. En relación a este párrafo, os dejo dos noticias en comentarios para corroborar lo dicho.
La responsabilidad es del exmonopolio, porque sus rivales de ADSL, Jazztel, Vodafone y Orange, sumaron clientes en mayo, aunque no los suficientes como para compensar la caída de Movistar. Pero unidos a las altas de los operadores de cable, Ono, Telecable, R, Euskaltel..., y a las de tecnología de fibra (FTTH, conexiones de fibra óptica hasta el hogar), logran compensar la mala evolución de la compañía dominante y permiten que la banda ancha en su conjunto cierre el mes con tendencia positiva (suma 19.500 clientes). Llama la atención que las altas de fibra suponen el 54% de todas las que ha habido en mayo.
ResponderEliminarOtra vez, las operadoras que mejor lo han hecho son Jazztel, Vodafone y Orange, que lograron en mayo el 36% de las altas. Las firmas de cable se hicieron con casi un 12%.
¿Qué hacen Jazztel y Ono en la subasta del móvil?
ResponderEliminarLa situación no acaba de encajar. Yoigo, todo un operador de móvil con red propia, ha decidido renunciar a la subasta de espectro, pero a cambio Jazztel está en ella, Ono está desafiando su estructura financiera para acudir y en la lista de candidatos figuran nombres absolutamente desconocidos para cualquiera que no sea un experto en el sector de las telecomunicaciones.
Y ello, pese a que el argumento de Yoigo para no concursar es el alto precio de entrada que ha exigido el Gobierno español por las mejores frecuencias y la imposibilidad de rentabilizarlo en diez años, según sus cuentas.
Eso lo dice un operador con una cobertura de móvil con red propia que llega al 74% del territorio nacional. ¿Cómo pueden, entonces, salirles las cuentas a Jazztel, Ono o el resto de las compañías regionales que no tienen puesta antena alguna y que solo están en móvil como operadoras virtuales?
La respuesta más rápida es que están ahí para hacer ruido, pero sin ninguna intención de ser competidores reales para Movistar, Vodafone y Orange, las operadoras llamadas a hacerse con la gran mayoría del espectro. Sin embargo, las reglas de la subasta exigen que las compañías contendientes presenten avales por el precio de salida de los bloques a los que quieren optar, así que se trata de un paso que cuesta dinero y que no hubieran dado sin un objetivo.
En ese caso, ¿pretenden hacerse con una licencia de móvil nacional, con los costes y exigencias que eso implica? Tampoco. Bueno, todo depende del precio, pero las posibilidades de que eso suceda son muy limitadas.
En principio, las operadoras locales de cable como la gallega R, la asturiana Telecable y la vasca Euskaltel están buscando espectro regional, que se vende en la banda de 2,6 GHz. Es una frecuencia alta, que requiere el despliegue de muchas antenas para dar cobertura, aunque a cambio permite el tráfico de datos a alta velocidad. Estas compañías habían pedido unas mejores condiciones para participar en la subasta de otras frecuencias en bandas más bajas, pero su incapacidad para unirse a Ono y hacer una oferta conjunta, añadida a las condiciones que ha impuesto el Gobierno, las han dejado fuera de juego.
Eso explica la participación de compañías regional. Pero, ¿y Jazztel y Ono? La primera es de ámbito nacional y la segunda opera en varias comunidades, así que el espectro regional, en teoría, no les sirve de nada.
Pero resulta que sí puede ser útil, igual que optar por espectro nacional, aunque sea en cantidades pequeñas. Puede que eso no les dé la posibilidad de ser operadoras integrales con red propia, pero les permitiría mejorar la cobertura en determinadas zonas, aportar más valor añadido del que pueden dar como operadoras virtuales que dependen completamente de la infraestructura de Movistar, Vodafone u Orange, y elevar la calidad de algunos servicios, según explican fuentes del mercado.
Ni Jazztel ni Ono van a desajustar sus presupuestos para pujar hasta el infinito por frecuencias, pero lo que se está vendiendo estos días (la subasta puede durar una o dos semanas) es el espectro que va a estar disponible, en principio, hasta 2030. Si hay una oportunidad de conseguir algo, hay que estar ahí.